Así trabaja HITRAF en la campaña de forraje: entrevista con Miguel Souto

04/06/2025

Miguel Souto es mecánico, y no uno cualquiera: lleva 28 años resolviendo todo tipo de averías en las situaciones más complejas. Sin duda este agolense es una de las voces más autorizadas en lo que se refiere a reparación de maquinaria agrícola y forestal. En plena campaña de forraje, Miguel responde a nuestro cuestionario.

¿Cómo os preparáis para afrontar la campaña de forraje?

Por un lado, reforzamos el Departamento de Asistencia Técnica: aumentamos el número de mecánicos y establecemos guardias para atender incidencias los siete días de la semana. En Recambios también hacemos un trabajo muy exhaustivo, las semanas anteriores a la campaña revisamos el estocaje para que no falle nada. En esta época el tiempo es oro y las máquinas tienen que estar paradas el menor tiempo posible.

¿Hay alguna revisión o mantenimiento que recomiendes hacer antes de empezar la campaña?

Es importante limpiar bien las máquinas, es la mejor manera de detectar posibles fallos o averías antes de empezar la campaña. El invierno es una buena época para revisar y limpiar la maquinaria. Si detectas cualquier daño o deterioro estás a tiempo para corregirlo y tener tu equipo en las mejores condiciones para iniciar la campaña.  

¿Cuáles son las averías más comunes durante la campaña de forraje?

En primer lugar, es importante señalar que no todas las marcas de maquinaria agrícola son iguales. En HITRAF vendemos maquinaria que cumple ciertos estándares de calidad, son máquinas que no van a causar problemas por un uso corriente, incluso en situaciones de trabajo exigentes. En esta época, la maquinaria que más sufre son autocargadores y rotoempacadoras y las averías más frecuentes tienen que ver con causas externas: daños causados por objetos en las fincas, principalmente piedras.  

¿Qué es lo más difícil de gestionar en una reparación en plena campaña?

Como dije antes, el tiempo es oro y las máquinas no pueden estar paradas. Nuestros clientes tienen que hacer el trabajo en un período de tiempo limitado, el clima en Galicia es el que es, a veces puede poner las cosas más difíciles, y por si fuera poco, la campaña de forraje coincide con la siembra de maíz. Es una época de mucho trabajo, con muchos condicionantes y hay que sacarla adelante como sea. Todos estos factores generan una presión adicional a nuestro trabajo.

¿La tecnología ha cambiado mucho tu trabajo en los últimos años?

Sin duda, la tecnología ha avanzado muchísimo en las últimas décadas. Creo que ha hecho las cosas más fáciles para los operarios, pero a nosotros nos ha complicado un poco la vida (risas). Hablando en serio, hay que decir que los sistemas de diagnóstico son muy útiles, aunque no sustituyen el trabajo del mecánico. El sistema puede indicarte qué cable falla, pero ese cable puede medir veinte metros. Es ahí donde la experiencia del mecánico juega un papel importante.  

¿Es fácil mantenerse al día?

La formación continua siempre ha sido importante, pero ahora digamos que es imprescindible. Estamos en un sector muy profesionalizado, muy exigente. Los fabricantes innovan constantemente para desarrollar máquinas más eficientes. Es fundamental adaptarse a los cambios y conocer las nuevas tecnologías. Además, la innovación forma parte del ADN de esta empresa, y eso incluye al Departamento de Asistencia Técnica.

¿Qué medidas tomas para trabajar con seguridad en situaciones de urgencia? 

Las reparaciones fuera del taller siempre tienen un riesgo añadido. Por eso no debes confiarte nunca. La mejor manera de reducir al máximo el peligro de accidentes es aplicar los protocolos de prevención de riesgos y de seguridad laboral. Eso, y aplicar el sentido común. 

“A veces, arreglar una máquina es también ayudar a una persona”

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo como mecánico?

Me gusta ver el resultado de mi trabajo, saber que has ayudado a alguien. A veces, al arreglar una máquina también solucionas un problema a una persona. Esa es la mejor parte de este trabajo.  

¿Alguna anécdota que recuerdes de alguna reparación?

En una ocasión recibimos un aviso urgente por una sulfatadora que no funcionaba. El propietario estaba muy preocupado porque la máquina no dispersaba ni gota de herbicida. Cuando quisimos vaciar el tanque para hacer el diagnóstico descubrimos que el cliente se había olvidado de cargar el herbicida. A veces pasan estas cosas (risas).    

Para terminar, si pudieras dar un consejo a los ganaderos antes de empezar la campaña ¿cuál sería?

Un pequeño chequeo a tiempo puede ahorrar problemas, y dinero, en el fut